7 Diciembre 2009

Juan Bautista Maino, pintor

En estos días se celebra en el Museo del Prado una exposición antológica (la primera) de este  maestro del siglo XVII, nacido en la provincia de Guadalajara y desconocido por casi todos. A este guardián etéreo le llamaron la atención dos cuadros:

  • Pentecostés del maestro Maino, donde el centro del lienzo lo ocupa María Magdalena con una bellísima melena rubia, que domina el cuadro.
  • El martirio de Santa Apolonia de Guido Reni, donde uno de los verdugos lleva en sus manos unas tenazas que aproxima a la cara de la santa, patrona de los dentistas y a la que se encomiendan quienes padecen dolor de muelas.

En la ermita de Peñamira había una imagen de Santa Apolonia, de madera policromada,  que adquirió gran fama en el siglo XVIII. Dicen que la imagen desapareció porque los romeros arrancaban una astilla que se llevaban a casa como prevención contra el dolor de muelas. Otra leyenda más de La Ribera

Lar-ami

6 Diciembre 2009

Cosas de iglesias

Cuentan que en el siglo XIX una hija de Puebla de Valles, Mónica de la Torre, regaló un precioso cáliz de oro y plata al pueblo; años después el cáliz desapareció de la iglesia.  En los años setenta el cura que atendía Puebla decía misa en San Nicolás (iglesia de Guadalajara situada en la calle Mayor). Un día al levantar el cáliz, vio la inscripción de Puebla de Valles situada en la base. Lo comentó con el alcalde y tras arduas gestiones, la joya volvió a nuestra iglesia.

En la iglesia de Tortuero hay una figura de Cristo que asusta a los niños: una cabeza coronada de espinas que mira al cielo y con la boca entreabierta mostrando los dientes. Está sobre un pedestal junto a la puerta.

La Virgen con el Niño de Santa María del Vado (vease blog noviembre), está desaparecida y solo conservamos alguna foto. Las figuras, ambas de madera policromada y de posible origen gótico, llaman la atención por su sonrisa.

Lar-ami

5 Diciembre 2009

El Vado, pueblo abandonado (II)

La sequía permite acercarse al pueblo del Vado por el viejo camino que arranca en la carretera de Retiendas, cerca de la casilla de peón caminero. Este era su acceso natural que el embalse sobre el Jarama anega cuando alcanza un nivel medio. Entonces hay que acceder por una senda bastante complicada desde el pueblo de La Vereda.

 El Vado es pueblo negro,  con sus casas de pizarra y gorrones entremezclados que se confunde con el paisaje. Su estructura es típica de pueblo ganadero, con calles hundidas y corrales situados a las afueras, al norte en un pequeño valle perpendicular al río. Trazado urbano en cuadriculas, con casas de muros gruesos  y ventanas pequeñas.

 Aunque el pueblo fue arrasado (para evitar su ocupación) antes de la construcción de la presa en los sesenta, su trazado es reconocible, si bien está muy deteriorado. Una curiosidad más es que la iglesia está ubicada en  el cerro de la Muela, a trescientos metros del pueblo hacia el oeste.

Lar-ami

4 Diciembre 2009

El Vado, pueblo abandonado

El Vado, años 50

Su origen se remonta a la Edad Media con la repoblación posterior a  la Reconquista por las tropas de Alfonso VI. Situado estratégicamente, a media ladera, sobre la margen izquierda del Jarama, sus gentes controlaban el paso del río por el único lugar posible en muchas leguas: el Vado.

Gozó de importancia durante los tiempos de la Mesta (de ahí su imponente iglesia y la cita que de ella hace el Arcipreste de Hita en el libro del Buen Amor),  gracias al cobro de tasas por el paso del río. Sirva como muestra de este esplendor sus fiestas de la botarga en Fin de Año y la botarga infantil del día de Reyes, ambas desaparecidas pero bien documentadas por José Ramón López de los Mozos.

La construcción del pantano en los años sesenta produjo el abandono total del pueblo, si bien su decadencia comenzó antes, con la marcha de los vecinos a las ciudades.

Lar-ami

3 Diciembre 2009

El barranco de las Quintillas

Este barranco calizo no pasaría de ser uno más de los muchos que surcan La Ribera, profundos, agrestes y comidos por la maleza.  Pero su desembocadura en el río Sorbe, absorbida por el Pantano de Beleña entre peñas, crea un paraje singular.  Su trazado, angosto desde el origen, termina entre rocas carcomidas por la erosión creando formas caprichosas.

Si a esto le añadimos la existencia de pinturas rupestres del periodo Calcolítico (3.000 a.c.) en parajes cercanos, la singularidad del Barranco de las Quintillas está más que justificada. Habitualmente cubierto por las aguas, solo la sequía permite admirarlo en toda su plenitud. El acceso, por el viejo camino de Muriel.   ¡Fantástico!

Lar-ami

2 Diciembre 2009

Las ermitas de Peñamira

Desde la construcción de la ermita nueva, a finales de los ochenta, los pueblos del Señorío de Beleña (blog 5 octubre)  vuelven en romería a Peñamira, como antaño.  Dicen que la ermita original se fundó en el lugar exacto (frente al barranco de Peñamira)  donde la Virgen salvó a un caballero de los moros, pasándolo por los aires al otro lado del río Sorbe (véase blog 28 de mayo).

La guerra civil la destruyó, y la presa de Beleña la cubrió de agua; ahora la sequía deja al descubierto sus ruinas, a 500 metros de la ermita nueva.  Aunque solo quedan los cimientos y algunas paredes de caliza, su trazado es reconocible. Un acceso desde el sur  con edificios a ambos lados, probablemente las caballerizas y el refugio de los que hablan los antiguos.  Solo ruinas, que a este guardián emocionan por la historia que encierran.

El acceso, cuando es posible,  por el viejo camino de Muriel,  o desde Beleña por el camino de Peñamira.

Lar-ami

1 Diciembre 2009

Acerca de Muriel

Nuestro buen amigo andarríos ha detectado algunos errores, que agradecemos y corregimos inmediatamente:

  • El puente viejo del Sorbe no era medieval, sino de finales del siglo XIX, y tenía dos ojos, no uno. La guerra civil acabó con él y aún son visibles los cimientos en ambas orillas, a cien metros del actual.
  • Muriel no fue siempre dependiente de otro municipio, ya que durante parte del siglo XIX y hasta los años 70 tuvo ayuntamiento propio, del cual dependía Sacedoncillo.

Disculpas por estos errores y nuestra felicitación a la Asociación Cultural de Muriel  por los esfuerzos en recuperar la historia y tradiciones de su pueblo.

Muriel es un pueblo que proporciona nuevas imágenes en cada paseo. Por ejemplo la ventana de la iglesia, con arco tallado en conglomerado flanqueado por sillares calizos, que recuerda a los pueblos rojos de Segovia. O la leyenda que figura  encima de la portada de la iglesia AÑO 1.730

Lar-ami

30 Noviembre 2009

Se va el otoño

Los ocres son más intensos, algunos frutales ya han perdido sus hojas y la luz de la mañana se atenúa para matizar los verdes de olivos y jaras; los contrastes de color se apaciguan. Se abre la veda y ahora los cazadores compiten con los últimos cogedores de setas.

La tarde declina pronto y a las 17,30 la noche puede con ella. Nos trae frío, heladas y escarchas. La lluvia y la nieve se olvidaron de La Ribera, a pesar del clamor incesante  de nuestros ríos, lagunas y embalses.  Estos días cayeron unas lágrimas que apenas mojaron la tierra. Por eso siguen llorando.

¡El otoño se nos va!

Lar-ami

28 Noviembre 2009

¿Jarama vivo?

(Por unos días me convertiré en guardián de Victor, el nieto de Paco y Angelines, que ha venido a visitarnos desde su Jamaica natal. Así hoy también se publica el post de mañana, 29 Noviembre.)

La sequía está afectando al Jarama a su paso por La Ribera. Aunque por ley el Vado está obligado a mantener el cauce ecológico, se le permite reducirlo a la mitad en caso de necesidad. Solo el arroyo de Retiendas le aporta algo de agua y en muchos sitios es posible cruzar el río sin mojarnos los pies. Por ello la pregunta no es retórica.

La Plataforma Jarama vivo  trabaja a favor del río y ha conseguido éxitos apreciables. Su lucha por evitar la degradación,  recuperar cauces y riberas merece nuestro más encendido aplauso. ¡Pero no es suficiente! Necesitamos con urgencia que la madre naturaleza envíe abundantes lluvias; la de estos días apenas moja la tierra.

Lar-ami

28 Noviembre 2009

Iglesias y curas en La Ribera

El cardenal Rouco Varela expuso hace unos días que en España la edad media de los sacerdotes en activo es 63 años, y en algunas zonas supera los 73. Asimismo explicó que un 45% de las parroquias no tienen cura residente.

Almiruete

Añado yo que en zonas rurales el tema es aún peor. En La Ribera tenemos 12 iglesias en activo y ningún cura residente. Los sacerdotes que las atienden (2 compartidos con otras iglesias fuera de la zona) son jóvenes; este suele ser su primer destino. A pesar de su interés, su dedicación viene condicionada por la dispersión de los fieles.

Valdesotos

La iglesia siempre ha sido y sigue siendo lugar de reunión para muchos vecinos, atendida por un cura que residía en el pueblo (en todos había una casa del cura).  Por ello nos duele que hoy permanezcan cerradas y el sacerdote solo acuda a los funerales y/o a la misa del fin de semana

Lar-ami